Publicado: 14 de Noviembre de 2017 a las 12:20

Con respecto a las gafas, las ventajas de las lentes orgánicas frente a las lentes minerales, están en su ligereza, dificultad de rotura y mayor absorción ultravioleta. Los inconvenientes estriban en que si no se limpian con los elementos adecuados se rayan más y si se someten a altas temperaturas pueden deformarse. Respecto a la conveniencia de uno u otro material dependerá de cada caso, pero en la mayoría de los casos son más aconsejables las lentes orgánicas. Tanto en unas como en otras existe la posibilidad de aplicar el tratamiento antirreflante, capaz de eliminar los reflejos de luz que dificultan la visión. 

  • Lentes divergentes: Negativas y cóncavas. Cuantas más dioptrías tenga la lente, mayor será su capacidad de divergir los rayos de luz que la atraviesan y, por tanto, mayor será la miopía capaz de compensar. Más gruesas por el borde que por el centro. El uso de gafas pequeñas disimulará mucho más el grosor de las lentes. 
  • Lentes convergentes: Positivas y convexas. El sistema óptico del ojo hipermétrope no tiene la fuerza suficiente como para hacer converger la luz lo necesario, la lente se adelantará a recoger la luz, reenviándola con un grado de convergencia adecuado a la retina. A mayor capacidad de convencer los rayos de luz, mayor será la hipermetropía capaz de compensar.

  • Lentes astigmáticas: Suelen ser cilíndricas o tóricas. Están destinadas a compensar el alargamiento e los puntos de luz producido en el astigmatismo ocular.

  • Prismas: Un prisma es un cuerpo transparente limitado por o planos cortados en una recta; la parte más gruesa recibe el nombre de base del prisma y la parte más fina es la arista. Es utilizado en óptica y optometría para tratar problemas de visión binocular.