Su objetivo básico es proteger al ojo sin renunciar a una buena calidad visual. Para ello las lentes de sol deben reunir unas características determinadas. Unas buenas gafas de sol con un buen filtro protector, no solamente deberá absorber la luz azul y la ultravioleta, sino que su límite de absorción de las radiaciones visibles no debe rebasar el necesario para el mantenimiento de una buena visibilidad. El diseño y la fabricación debe estar regido por estrictos controles de calidad. Es fundamental, por tanto, la adquisición de gafas de sol en centros de óptica legalmente establecidos.