Parecen audífonos pero SON MUY PELIGROSOS.
Se comercializan en Internet, se anuncian en periódicos e incluso hay algunas farmacias y supermercados que peligrosamente los suministran. Son productos electrónicos, no sanitarios denominados AMPLIFICADORES DE SONIDO.
Su catalogación como audífonos está prohibidísima puesto que amplifican sin medida todos los sonidos.
Se describen como última tecnología cuando pueden llegar a ocasionar graves problemas auditivos.
No caigas en la trampa de comprarlos motivado por su bajo coste (entre 10 y 200 €)
TODA ADAPTACIÓN AUDIOPROTÉSICA DEBE SER RECOMENDADA Y POSTERIORMENTE ADAPTADA Y AJUSTADA POR UN PROFESIONAL DE LA AUDICIÓN que previamente habrá realizado las pruebas pertinentes para valorar tu necesidad auditiva.

Publicado: 14 de Noviembre de 2017 a las 12:58