La HIPOACUSIA es  la disminución de la capacidad auditiva del individuo que la padece.

Grados:

  • Cofosis: No se percibe ningún sonido a ninguna frecuencia, a la máxima intensidad.

  • Hipoacusia parcial: Según el umbral de audición puede ser leve, moderada, severa o profunda.

Tipos:

  • Hipoacusia transmisiva o de conducción: Debida a una disminución en la transmisión del sonido por vía aérea por una patología de oído externo o medio.

  • Hipoacusia neurosensorial o de percepción: Debida a una alteración en la percepción del mensaje sonoro por una patología en el oído interno; pueden ser de origen coclear o retrococlear.

  • Hipoacusia mixta: Debida a alteraciones simultáneas en la transmisión y percepción del sonido en el mismo oído.


Causas:

  • Afecciones de oído externo:

    • Malformaciones de pabellón auricular y conducto auditivo externo.

    • Oclusión o taponamiento del conducto auditivo externo.

    • Tumores de pabellón auricular y conducto auditivo externo.

    • Enfermedades inflamatorias de pabellón auricular y conducto auditivo externo.

  • Afecciones de oído medio

    • Alteraciones de la ventilación y drenaje del oído medio.

    • Enfermedades inflamatorias del oído medio

      • Otitis media aguda: Debida a infecciones bacterianas y/o virales. Evolución favorable con tratamiento en dos semanas.

      • Otitis media crónica: Aparece tras recidivantes otitis medias agudas con evolución desfavorable. Puede producir daños en tímpano y cadena osicular y dejar como secuela una hipoacusia de transmisión.

      • Colesteatoma: Presencia de epitelio escamoso queratinizado dentro de las cavidades del oído medio. Comportamiento agresivo.

    • Enfermedades no inflamatorias de oído medio

      • Otoesclerosis: Crecimiento exuberante y calcificación anormal del hueso laberíntico, que comienza alrededor de la ventana oval y engloba la platina del estribo y regiones próximas. Se manifiesta con hipoacusia de transmisión y puede evolucionar a hipoacusia mixta.

      • Traumatismos de oído medio e interno

      • Malformaciones de oído medio e interno

  • Afecciones de oído interno y vía auditiva

    • Presbiacusia: Es la pérdida progresiva de audición debida al envejecimiento fisiológico del oído interno (muy frecuente en ancianos)

    • Ototoxicidad: Lesiones producidas en el oído interno (donde se lesiona la cóclea y a veces el vestíbulo), por determinadas sustancias.

    • Traumatismo acústico o sonoro: El agente causante de la pérdida de audición es el sonido intenso, que puede actuar de forma aguda o crónica. El grado de lesión de las células sensoriales y su localización en la cóclea dependen directamente del nivel de presión sonora, de la energía acústica incidente, de su máximo de frecuencia y del tiempo de exposición.

    • Enfermedad de Meniere: Incremento momentáneo de la presión endolinfática, que provoca pequeñas roturas en el laberinto membranoso. Cursa con episodios de vértigo, hipoacusia y acúfenos.

    • Hipoacusia Súbita: Pérdida brusca de audición sin otros síntomas. Es de origen incierto y se atribuye a un trastorno de la microcirculación del oído interno.

    • Hipoacusia neurosensorial en la infancia: Cuando este tipo de hipoacusia se presenta desde la infancia suele deberse a patologías que afectan al sistema auditivo antes de nacer (congénita), durante el parto y días siguientes (neonatal, perinatal) o después de éste (postnatal)

    • Neuritis y neurinoma del nervio acústico: Es una tumoración benigna del VIII par craneal. Cursa con hipoacusia de percepción retrococlear profunda, intenso dolor neurálgico, vértigo, nistagmo, fiebre y parálisis facial.

  • Tratamiento de los trastornos de la audición

    • Médico – farmacológico: Útil en enfermedades inflamatorias infecciosas del oído y en las generales que cursen con patología auditiva asociada. En muchos casos, sobre todo si la hipoacusia es de transmisión, ésta suele desaparecer o mejorar bastante tras el tratamiento. Importante el tratamiento preventivo.

    • Quirúrgico: Antes de realizar cualquier intervención quirúrgica se debe valorar el estado general del paciente y si los resultados esperados van a ser mejores que con otros tratamientos. Son frecuentes la timpanoplastia, estapedectomía, mastoidectomía, laberintectomía.

    • Audioprotésico

      • Audífono: Prótesis auditiva, que tras un exhaustivo estudio de la pérdida auditiva del individuo, es capaz de minimizar el problema que representa dicha pérdida de audición. La amplificación que proporciona el audífono no es de carácter general, sino que se adapta a la pérdida auditiva y tiene como principal finalidad mejorar la comunicación del paciente y en casos determinados; reducir la percepción de acúfenos y tratar la hiperacusia

      • Implante coclear: Consiste en la inserción de unos electrodos en el interior de la cóclea mediante una intervención quirúrgica. Los candidatos para usar implantes cocleares deben reunir unos requisitos muy precisos, destacando entre ellos: hipoacusia profunda de percepción de origen coclear, preferentemente poslocutiva, con buenas condiciones psíquicas y sin contraindicaciones para ser intervenido quirúrgicamente.