- Si se queja porque no ve bien la pizarra u objetos lejanos.
- Si ha sufrido retraso escolar cuando antes iba bien en el colegio.
- Si estira el cuello o echa la cabeza hacia delante para mirar.
- Si achina los ojos y se aproxima demasiado a los objetos para mirarlos.
- Si se frota los ojos a menudo y los guiña.
- Si sufre dolores de cabeza frecuentes.